Las opciones para aliviar el dolor son probablemente la lección más compleja pero importante que nuestros padres pueden aprender. Retener la información puede ser difícil, pero hay que hacer que sea divertido y práctico. Somos los únicos defensores de nuestra propia salud y, como tales, debemos preparar a nuestros padres para que tomen decisiones basadas en conocimientos precisos, pero sobre todo en lo que sea mejor para ellos en sus propias circunstancias.
Una forma de lograrlo es asegurarnos de que conozcan sus opciones, pero también las consecuencias de sus decisiones.